La empresa como tal es mucho más que un mero agente económico. Esta actúa en los mercados persiguiendo unos beneficios económicos que les permita financiar su actividad empresarial y retribuir al capital (accionistas, socios, empresario, etc.).
Es cierto que, desde la revolución industrial los agentes económicos dejan de ser artesanos o campesinos para, abrir paso a las empresas y consiguiente surgimiento de la globalización que vemos actualmente con las economías de escala.
Las empresas son agentes que tienen mucho poder, pues con su actividad influyen directa e indirectamente en la sociedad. estas tienen la capacidad de moldearla, por eso es muy importante que dichas entidades se rijan por un código ético adecuado a la realidad social y cultural donde operan.
Asistimos hoy en día al abaratamiento del trabajo y del despido, la deslocalización hacia países donde el coste social de los trabajadores sale mucho más barato, haciendo que se ponga en tela de juicio la ética de gran número de empresa.
Muchas persiguen un beneficio a muy corto plazo, desplazando su función social a escalones muy inferiores a los óptimos y, para eso usan campañas de marketing muy poderosas que alteran los hábitos de consumo de su público albo.
Si queréis profundizar en la temática de la ética empresarial os recomiendo 3 películas, que paso a enumerar:
– La lista de Schindler;
– Margin Call;
– Miss Sloane.